Ascienden a 139 las víctimas mortales de la represión en Nicaragua

Evarado Alatorre
Junio 14, 2018

Los ataques a manifestantes atrincherados en Sébaco, 90 kilómetros al norte de Managua, dejaron el domingo un muerto y daños en la unidad de policía, según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y la Policía.

De unos 40 bloqueos que había en Nicaragua hasta la madrugada del sábado, el número creció a 126, luego de ataques en las ciudades de Jinotega (norte), Masaya (Pacífico) y Managua, indicaron los campesinos nicaragüenses.

Un informe preliminar la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha señalado que en Nicaragua la Policía Nacional y las fuerzas "parapoliciales" del Gobierno posiblemente estén realizando "ejecuciones extrajudiciales", algo que el movimiento Amnistía Internacional ha clasificado como información confirmada.

Nicaragua está a la espera de que el presidente Daniel Ortega responda a una carta que los obispos le entregaron con una propuesta de "democratización" del país, ante lo cual pidió tiempo para "reflexionar".

Nicaragua cumple hoy 57 días de una crisis sociopolítica que ha dejado al menos 146 muertos, según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

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La mayoría de las carreteras del país continuaban este sábado bloqueadas por los manifestantes con más de 125 barricadas, en el marco de las protestas que exigen la renuncia del gobierno del presidente Daniel Ortega, un ex guerrillero que está en el poder desde 2007.

"Por toda la ciudad se escuchaban detonaciones y ráfagas de armas de fuego", dijo un dirigente del Movimiento Estudiantil 19 de Abril de la ciudad, Yubrank Suazo.

En tanto, en Managua un joven motociclista fue perseguido y asesinado la noche del viernes con un disparo en la nuca por hombres armados a bordo de dos motocicletas, según reportes de prensa y de redes sociales.

"El grito de la gente es que se vaya", le espetó al presidente, el monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua, durante la reunión del jueves pasado, planteada ante la escalada de un conflicto que crece cada día y en un intento de buscar una salida al oscuro callejón al que la represión gubernamental ha conducido al país.

Según el obispo Báez, en la cita le expresó a Ortega que: "usando solo el lenguaje de la represión en Nicaragua, se aleja cada vez más de la realidad, agrava la crisis política, el dolor del pueblo, y se esfuerza en destruir el Diálogo Nacional".

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