EL CINE EN CHIPIONA, Por Juan Luis Naval Molero Cronista Oficial de la Villa de Chipiona.

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Chipiona 12 de Enero 2017
Al parecer la primera vez que se emiten imágenes cinematográficas en Chipiona es con motivo de las Fiestas de Regla, a finales del siglo XIX.
El arraigo de las fiestas de Regla en Chipiona fue siempre altamente significativo, pues con ella terminaba el año chipionero, los veraneantes regresaban a sus puntos de origen, y el pueblo se quedaba dispuesto a pasar el largo y duro invierno. Las fiestas de Regla servían de estreno para cuantas novedades se iban produciendo a través de los tiempos. A ella acudían los feriantes con sus novedades y productos, etc. No hay que olvidar que en estas veladas se hicieron realidad por primera vez en nuestro pueblo, los fuegos artificiales, las primeras proyecciones de imágenes de la cinematografía, aquel cine mudo que gracias al Santuario pudieron presenciar nuestros antepasados justamente en la Explanada de Regla.
También es sabido que a principios del siglo XX, en el entonces llamado “Paseo Salivita”, hoy Avda. de Sanlúcar, sobre la pared del edificio del “Diezmo” que después se convertiría en el “Hotel Curricán” y que posteriormente se llamó “Hotel Cruz del Mar”, el Ayuntamiento amenizaba las noches de verano con películas de cine mudo, de las que nos recordaban nuestros mayores, de los célebres Charlot, Tomasín, Stan Laurel y Oliver Hardy, etc.
Pero cuando realmente el cine se convierte en un espectáculo, en un negocio rentable, de pago para poder verlo, es cuando Luis Carrera Navarro, sobre los años 30 del pasado siglo, comenzó a proyectar imágenes cinematográficas en un local que tenía entonces en la Plaza del Álamo, hoy Pío XII (Casa de la Cultura).
Durante los meses de verano de 1940-41, Francisco de Paula Jurado instaló un cine en "Villacañas", (Actualmente Glorieta de la Esperanza) donde se proyectaba junto a una caseta de bebidas y refrescos que tenía allí las imágenes cinematográficas, hasta primero de septiembre que lo trasladaba a la Explanada de Regla con motivo de las Fiestas Patronales. El Ayuntamiento colaboraba con las sillas que poseía entonces para los espectáculos.
Posteriormente, D. José Cabo Montalbán, conocido popularmente como el “Señorito Peregrino”, (por ser hijo de D. Peregrino Cabo González) inició en 1946, lo que sería una larga y conocidísima sala cinematográfica que se llamó durante muchísimos años el “Teatro Principal”. Estaba situado en la esquina formada por las calles Isaac Peral con Padre Lerchundi, en el entonces nº 32.
Este Cine perteneció durante muchos años a la familia Cabo Sánchez-Mellado, herederos del “Señorito Peregrino”, hasta que el año 1949 fue adquirido por D. José Luis Ballester Fernández. Desde entonces, comenzó la gente de Chipiona a llamarlo el “Cine de Ballester”.
El “Cine Avenida”, llamado por los chipioneros “Cine de Caballero”, por su dueño que era D. Antonio Caballero Amérigo, abrió sus puertas sobre el año 1946 del siglo pasado en la calle Padre Lerchundi, 29. Según cuentan tuvo muchísima competencia con la familia Cabo Sánchez-Mellado, hasta el punto de rebajar el coste de las entradas al mínimo por llevarse cada uno el público a su sala. A consecuencia de esta competencia tan grande es por lo que vendieron el “Teatro Principal” a D. José Luis Ballester Fernández, entonces prestigioso abogado de Sanlúcar de Barrameda y que al parecer le había ganado algún pleito a la familia de las Bodegas Caballero.
Este entrañable cine-teatro, “Cine Avenida”, estuvo funcionando diariamente durante muchísimos años del pasado siglo, hasta 1974 concretamente y en él se proyectaban las mejores películas de la época. Adosado al mismo edificio y utilizándose la pared lateral como pantalla de cine, se encontraba el cine de verano del mismo nombre.
Después, durante algunos años la zona del ambigú del cine de verano se utilizó como bar, y la parte de la entrada del de invierno, se utilizó para ensayar un grupo musical de Chipiona. Posteriormente fue destruido para hacer viviendas dúplex en 1997.
El cine de verano de la Avenida de Regla 26-28, se creó en 1946 casi a la misma vez que el de la calle Isaac Peral y por el mismo propietario ya que en un principio también se denominó “Teatro Principal”, su gerente en los años 1957-58 era D. Aurelio Castillo Bermejo, que a la misma vez ejercía de “Jefe de Correos”, hasta que en 1959 se le comienza a denominar “Gran Cinema”, siendo ya propietario Ballester y representante del Cine en Chipiona su cuñado D. José Olave Gandul.
El “Teatro Principal” adosado al “Gran Cinema” de la Avenida de Regla, se construyó en los años 60 después de adquirir D. José Luis Ballester Fernández, el chalet llamado “Villa Valencia”existente allí hasta entonces. Constituyendo entonces un hito en Chipiona en cuestión de salas cinematográficas, ya que alcanzaba su aforo casi las 1.200 localidades.
El Cine “Calatrava”, en la calle Carlos Haya, lo abrió al público D. Manuel Mellado Ochoa los años 1965/66. Después la empresa de Ballester lo absorbió el año 1967 hasta 1974, siendo su gerente D. José Luis Olave Almadana.
El denominado Cine “Álvarez Quintero” situado en la calle Dctor. Gómez Ulla, 8, fue creado por D. Germán Domínguez Maestre en 1966 y permaneció abierto hasta 1981. Este señor era natural de Utrera y de ahí el nombre que le impuso al cine. Esta sala cinematográfica, al ser al aire libre, sólo se abría durante la temporada de verano, con lo que Chipiona contaba entonces con cuatro Salas Cinematográficas y a veces se llenaban todas de público, era la época dorada del cine.
En 1969 hubo un intento de montar un cine de verano en el Pago de Valdeconejos en la Rehierta, por parte de D. José Benítez Morales pero al parecer no cumplía los requisitos que se le pedían y quedó sólo en el intento, a pesar de presentar el proyecto que había realizado en el Ayuntamiento de Chipiona.
Del mismo modo, el año 1981, D. Enrique Climent Huerta, quiso abrir también un cine de verano en la calle Miguel de Cervantes nº 63, pero igualmente no se llegó a realizar.
No quisiera dejar de comentar en estas líneas, sobre todo para todos los que estuvimos en aquella época en aquel colegio que los franciscanos tuvieron en la calle Fray Baldomero González, ya que nunca olvidaremos aquellas maravillosas tardes de cine de los domingos que nos ofrecía el Padre Ángel Nebreda Larrá, con aquellas películas del Oeste y del Gordo y el Flaco. Con Pepi Porras Mora "Marina", dando sus primeros pasos en el mundo de la canción durante los intermedios de aquellas inolvidables películas como "Flecha Rota", etc., donde actuaba cantando canciones de la época, entre ellas la titulada “La ovejita lucera”.
Durante las décadas 50 al 70 en estas salas de cine, sobre todo durante el verano, se celebran actuaciones de los mejores cantantes y artistas de la época, organizadas por compañías como Manolo Caracol, Pepe Pinto, etc., etc.
También se celebraron muchas ediciones del “Festival del Moscatel” que aunque el primero de ellos se celebró el año 1966 en la bodega de D. Francisco Cotro Florido en la calle del Castillo. El segundo, tercero y cuarto, es decir los años 1968, 1969, y 1970, se realizaron en el cine de verano “Gran Cinema”.
Con motivo de la Coronación de la Virgen de Regla, el 22 de agosto del mismo año se proyectó la película “Las campanas de Santa María”.
Durante los años 50 - 60, las Religiosas del Colegio de la Divina Pastora, organizaban brillantes “Veladas” y "Obras de Teatros" en el entonces “Cine Principal” en la calle Isaac Peral.
Juan Luís Naval Molero Cronista Oficial de la Villa.
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